Uno de los pilares sobre los que debe estructurarse la PRL es la ergonomía, la cual ha sido relegada por muchos servicios de prevención, y consultoras, a un segundo plano, cuando los riesgos ergonómicos son los principales causantes de lesiones entre nuestros empleados.

Cuando hablamos de Prevención de Riesgos Laborales hacemos referencia a aquella disciplina que estudia los peligros que pueden acechar a los trabajadores en el desarrollo de sus actividades durante su jornada laboral, diseñando acciones que logren prevenirlos para garantizar su seguridad y salud. Cualquiera, sin ser experto en la materia, podría llegar a deducir este concepto. Pero, dentro de los Riesgos Laborales, que como ya os comenté en un artículo dependen, no sólo de la realidad fáctica, sino de la percepción personal de cada individuo -y por eso es tan importante la formación en PRL-, nos encontramos con unos grandes desconocidos: los Riesgos Ergonómicos.

¿Qué es la Ergonomía?

La ergonomía es una disciplina, situada en el ámbito de la Prevención de Riesgos Laborales, que se basa en la obtención de información científica para plasmarla en el posterior diseño de objetos y entornos que propicien la máxima eficiencia y calidad de las tareas desempeñadas por los empleados, sin penalizar su salud. Así pues, su principal objetivo radica en crear un entorno de trabajo que se adapte a las necesidades y capacidades del trabajador, y no a la inversa.

Si se descuida esta importante vertiente de la PRL, de nada servirá invertir en la consecución de un buen Plan Preventivo, porque la aplicación y ejecución de las acciones preventivas no estará teniendo en cuenta aquellos riesgos que de manera más directa pueden ocasionar lesiones y trastornos músculo esqueléticos a nuestros trabajadores. Ahora bien, al igual que sucede con los riesgos laborales, los riesgos ergonómicos no son todos de la misma índole y pueden afectar a aspectos físicos y psíquicos y, por ello, resultará necesario analizar tanto la actividad que propiamente se desarrolla, cómo el entorno de trabajo donde tiene lugar.

“Todo lo que pueda perturbar la salud y seguridad de tus trabajadores, se traducirá en una menor productividad”

Los riesgos ergonómicos afectan irremediablemente a la productividad de tus empleados y esto abocará a la reducción de tu competitividad y rentabilidad. Por eso, es tan importante que te pongas manos a la obra y consigas detectar y poner remedio a los factores de riesgo.

Qué son los factores de riesgos Ergonómicos

Los factores de riesgos ergonómicos son aquellas características de trabajo, o condiciones, que pueden propiciar la aparición de lesiones, músculo-esqueléticas o psíquicas, así como patologías. Generalmente, aparecen en el desarrollo de actividades repetitivas o que impliquen un sobreesfuerzo pero que esto no os lleve a error: incluso en cualquier oficina pueden darse ya que, el simple hecho de estar sentado más de 6 horas frente a un ordenador, puede hacer mella en nuestra salud.

Os voy hacer un pequeño listado con el que os resultará muy fácil identificar si se dan, o si se pueden llegar a dar, estos riesgos ergonómicos en tu empresa, y cuáles son sus factores de riesgo:

Tipos de riesgos Ergonómicos

Las posturas forzadas

¿Quién no se ha agachado alguna vez durante algunos minutos y le ha costado muchísimo levantarse? Si eres joven, probablemente aguantes algunos minutos más que yo, pero acabarás notando ese tirón en las lumbares. Esto se debe porque hemos realizado una postura con la que nuestro cuerpo no se siente cómodo, y se resiente. Pues bien, imagínate tener que estar desarrollando tu actividad laboral en esa postura. Para poder identificar si el carácter postural en el que se desarrolla tu actividad empresarial puede acarrear consecuencias en la salud de tus empleados, analiza:

  1. La duración de la postura
  2. La frecuencia de los movimientos
  3. De qué tipo de postura se trata: cuello, tronco etc.

Los movimientos repetitivos

Estar realizando el mismo movimiento durante horas puede acarrear un sobreesfuerzo de los músculos implicados en el desarrollo de la tarea, así como de los tendones y articulaciones. Este hecho puede derivar en lesiones tan importantes como tendinitis, artrosis, artritis etc. Los factores de riesgo que pueden propiciar e incrementar la aparición de dichas lesiones son:

  1. La duración del movimiento repetitivo
  2. La frecuencia de los movimientos
  3. Los tiempos de recuperación entre movimientos
  4. El uso de la fuerza

La manipulación manual de cargas

Esta actividad específica, que únicamente tendrá lugar en determinados sectores, es la que más incidentes suele producir en aras al sobreesfuerzo físico que, muchas veces, deben realizar los trabajadores. En este caso, los factores de riesgo dependerá de si la actividad consiste en levantar cargas, desplazarlas o transportarlas.

Los riesgos Ergonómicos más frecuentes en la oficina


Si desarrollas tu actividad laboral en la oficina, debes tener en cuenta que también te enfrentas cada día al peligro de sufrir lesiones en tu salud a consecuencia de tu actividad. Y es que muchas veces no nos damos cuenta que estar petrificados ante un ordenador puede acarrearnos graves lesiones si no se toman las medidas adecuadas.

Veamos a qué riesgos nos enfrentamos:

Carga postural

En numerosas ocasiones habrás sentido molestias o tensión en tus cervicales, así como en las lumbares o incluso en las muñecas. Esto se debe a que tu espacio no se encuentra diseñado conforme tus necesidades. Un elemento clave para evitar que se de esta carga postural es disponer de una buena silla, que se ajuste a un diseño ergonómico y que te permita mover la espalda y piernas. Por otro lado, debes tener en cuenta la ubicación de tu ordenador, y de la mesa de trabajo. El ordenador debe situarse a una distancia mínima de tus ojos -55 cm-, y a una altura media, para no tener que forzar la vista ni las cervicales.

Condiciones ambientales

Aquí debemos analizar principalmente dos factores: la iluminación y el ruido.  Para desarrollar cualquier actividad, y más en una oficina, es necesario disponer de una correcta iluminación que no propicie la aparición de deslumbramientos o reflejos. Así mismo, disponer de silencio y tranquilidad es uno de los principales aspectos para poder desempeñar la tarea encomendada con la mayor concentración y eficacia posible. Por último, la temperatura es fundamental. ¿Cuántas veces habremos discutido sobre si poner el aire acondicionado o la calefacción? Una temperatura media de 22º es ideal.

Aspectos psicosociales

En este punto entra en juego el equipo humano con el que cuentas en tu empresa. Las tensiones entre compañeros derivadas de una mala organización o reparto de tareas, así como los conflictos que puedan originarse entre trabajadores y superiores, son factores que pueden provocar problemas de carácter psíquico, lo que incide directamente en la productividad de tus trabajadores.

Ha llegado el momento de proponer soluciones:

Prevención de riesgos Ergonómicos

Como vemos, las posturas forzadas, los movimientos repetitivos o un mal entorno de trabajo pueden comportar la aparición de lesiones que, aunque en un inicio puedan resultarnos mínimas, con el paso de los años pueden cronificarse hasta convertirse en enfermedades degenerativas e inflamatorias. Por eso resulta tan importante identificar la existencia de estos riesgos y ponerle remedio lo antes posible.

Voy a exponerte de manera sintética, y genérica, cuáles pueden ser algunas de las medidas que puedes empezar a implementar y que te ayudarán a mejorar la salud de tus trabajadores:

  1. Adoptar un horario donde se permita pausas para descansar, desconectar y recuperar tensiones.
  2. Evitar la realización de tareas repetitivas por un período superior a 30 minutos.
  3. Disponer de las herramientas adecuadas para el desarrollo de cada actividad específica.
  4. Mejorar el mobiliario y diseñar un entorno de trabajo con objetos ergonómicos que respeten las necesidades corporales y posturales de tus trabajadores, así como mantener unos correctos niveles de iluminación, insonorización y temperatura.
  5. Formar a tus trabajadores sobre el desarrollo del trabajo seguro, otorgando pautas para evitar las posturas forzadas o sobreesfuerzos.
  6. Disponer de una buena organización en cuanto al reparto y distribución de tareas puede eliminar muchas tensiones entre tus trabajadores. Recuerda que es muy importante fomentar la comunicación entre compañeros y superiores para promover un buen clima de trabajo.
  7. Implantar reconocimientos médicos periódicos entre tus empleados. Esto te permitirá conocer de la existencia incipiente de cualquier tipo de lesión y poner remedio antes de que derive en un problema mucho más grave.

 

Como ves, no resulta tan difícil poder garantizar la salud y seguridad de tus empleados. Pero recuerda, siempre debes de estar acompañado por los mejores profesionales. Desde Acció Preventiva, queremos construir junto a ti una empresa más saludable, más segura y más competitiva.